Patrimonio cinéfilo: La Biblioteca Rivadavia ya exhibe la colección de Neifert
Hay silencios que hablan y objetos que, al tacto, cuentan historias que van mucho más allá de sus páginas. En la Asociación Bernardino Rivadavia, el aire parece haberse detenido un instante para recibir un tesoro que no se mide en oro, sino en fotogramas y tinta. El fondo bibliográfico personal de Agustín Neifert ha encontrado un nuevo hogar, y con él, se muda un pedazo de la mística que durante más de tres décadas habitó las salas oscuras de nuestra ciudad. Para los bahienses, Neifert no fue solo un crítico; fue el lazarillo necesario en el laberinto del séptimo arte. Entre 1980 y 2013, su firma en La Nueva Provincia era el faro que decidía el destino de nuestros sábados. Leerlo era sentarse a tomar un café con alguien que conocía los secretos de los directores y las debilidades de las estrellas. Hoy, ese diálogo íntimo se vuelve público y tangible. Al recorrer la Sala de Lectura, la vista se detiene en dos armarios diseñados con el celo que merece la memoria. Allí descansan más ...